miércoles, 15 de octubre de 2014

¿Muerto en vida?


Indagando en la psiquiatría y la presencia de trastornos poco frecuentes, encontré un trastorno llamado síndrome de Cotard, cuando leí un poco acerca de este, me pareció muy interesante y particular; por eso deseo presentarselos.
El síndrome de Cotard se define como un trastorno mental de características hipocondriacas ya que el paciente cree estar física y literalmente muerto, además, percibe que sus órganos están en desintegración y sin funcionamiento, pero curiosamente aún tiene conciencia. Igualmente, el paciente cree que nunca va a morir, que por el contario va a permanecer vivo durante el resto de la vida. Al igual que el trastorno bipolar y la esquizofrenia el síndrome de Cotard presenta ideas delirantes, pero en este caso son de características nihilisticas.
Fue descrito por primera vez por el neurólogo Jules Cotard en 1880, correspondia a una señora de 43 años que refería no tener cerebro, nervios, tórax, que está formada exclusivamente por piel y huesos. Además, afirmaba que viviría por siempre. Posteriormente Riges, en 1893 reporto un caso describiéndolo como delirio de Cotard y fue finalmente Seglas en 1897 que atribuye estos casos como síndrome de Cotard. A lo largo de la historia, ha sido muy difícil realizar estudios para aclarar la prevalencia e incidencia de este síndrome, pero en 1995 Berrios y Luque realizaron una búsqueda de casos descritos, recopilando un total de 100 casos, los analizaron y sacaron las siguientes conclusiones: no había diferencia de presentación entre hombres y mujeres, la depresión se presentó en un 89%, ansiedad en un 65%, ideas de culpa en un 63%, ideas nihilisticas en un 86% y finalmente delirios de inmortalidad en un 55%.
En la presentación clínica, el síntoma principal es el delirio de negación que puede ir desde que el paciente refiere que está perdiendo sus capacidades intelectuales hasta creer que nada existe. Generalmente el cuadro puede aparecer de forma repentina, pero también puede estar precedido de un cuadro de ansiedad, que progresa a carácter nihilistico, es decir, pierde cualquier vínculo con la realidad y comienza a negar la existencia y funcionamiento de los órganos de su cuerpo, pero curiosamente no presentan ideas de muerto, sino que por el contrario son ideas de inmortalidad. En cuanto a la fisiopatología se ha visto con base en la tomografía axial computarizada por emisión de positrones, que la fronto-parietal presenta una disminución en el consumo de glucosa, y hay un exceso de consumo en el talamo, cerebelo y tallo cerebral.
Para finalizar, recuerden este síndrome antes de utilizar la frase: “me estoy muriendo en vida” ya sea por fracaso en el trabajo, amor, familia, u otros, ya que en realidad, esta frase hace referencia al cuadro que padecen las personas que tienen este síndrome y alude al no funcionamiento de sus órganos y la presencia de la conciencia sin justificación biológica.
Referencias:

  • Castrillón Muñoz Eduardo, Gutiérrez Álzate Boris. Síndrome de Cotard: presentación de un caso. Revista Colombiana de Psiquiatría, vol 38, num. 1, pp. 194-202. 2009

¿El TAC es culpable de la muerte Reeva Steenkamp?



El 14 de febrero del año pasado, sucedió una situación lamentable: la muerte de la modelo  Reeva Steenkamp a manos de su prometido Oscar Pistorius, atleta sudafricano, quien como todos sabemos que para correr utiliza prótesis transtibiales construidas en fibra de carbono por no tener peroné por condiciones genéticas. Este competidor, inició su carrera en los juegos olímpicos de Pekín 2008 donde no logro conseguir la marca mínima para competir, después, fue seleccionado para competir en los juegos mundiales de Daegu en 2011 donde obtuvo su primer logro que fue la medalla de plata en 400 metros por relevos, y por último, fue seleccionado dentro de la selección sudafricana para competir en los juegos olímpicos de Londres en 2012, convirtiéndose en el primer atleta con doble amputación en conseguir este logro.
Lamentablemente al año siguiente es acusado del homicidio de su prometida por generarle 4 disparos. El atleta en su defensa declaró tener un trastorno de ansiedad generalizada (TAG) desde pequeño causado por la amputación de sus dos piernas, el divorcio de sus padres y la muerte de su mama cuando era muy joven, por lo anterior, justifican que esta patología pudo influenciar en la conducta del deportista porque refiere tuvo pánico y ansiedad por el ingreso de un ladrón a su casa. Entonces, esto genera una discusión y es: ¿el TAG puede influir en nuestro juicio de la realidad para alterar la razón y cometer un homicidio?
El trastorno de ansiedad generalizada se caracteriza por un estado de ansiedad y preocupación excesiva durante mínimo 6 meses, igualmente, no pueden controlar su ansiedad y preocupación y está acompañado de tres o más de los siguientes síntomas: insomnio, tensión, irritabilidad, inquietud, dificultad para concentrarse, además, los síntomas no deben estar asociados a medicamentos o sustancias de abuso. Tiene una prevalencia en la población de aproximadamente 3%, la relación mujer hombres es 2:1, e incrementa con la edad. Asimismo, es muy frecuente que las personas de sufren de TAG presenten otros trastornos como trastorno depresivo mayor, trastorno de pánico, fobia social y abuso de sustancias.
Retornando al caso de Pistorius, su defensa justifica tener como antecedente un trastorno de ansiedad generalizada y sufrir en el momento del homicidio una crisis de pánico justificada por el ingreso de un ladrón a su casa. Por tal motivo nos vemos obligado a explicar que es trastorno de pánico. El trastorno de pánico son episodios repetidos de ansiedad aguda con miedo acompañado de 4 o más de los siguientes síntomas: palpitaciones, sudor, temblor, ahogo, nauseas, mareo, escalofríos y percibir las cosas o así mismo de una manera extraña. Como vemos, el TAG y el trastorno de pánico son crisis de ansiedad y preocupación por situaciones irrelevantes que les generan síntomas de estrés, pero que no conllevan a alterar el juicio de la realidad, aun sea un trastorno crónico. En conclusión, continua abierto el debate acerca de la justificación dada por el atleta ya que no hay evidencia concreta de que pueda haber vivido una alteración del juicio de la realidad por sus antecedentes patológicos.
Referencias:

  • Bados Lopez Arturo. Trastorno de ansiedad generalizada. Universidad de Barcelona, Facultad de Psicología, Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos. 2005

lunes, 6 de octubre de 2014

El cine del preso: privación sensorial



Para esta entrada quisiera exponerles un poco de un capitulo de un libro llamado Alucinaciones de Oliver Sacks, el capitulo habla de la privación sensorial, sus experimentos, conclusiones y consecuencias que le genera al paciente a la hora de presentarla. Por tal motivo, hablare de la historia, su aplicación y consecuencias



La privación sensorial se define como un aislamiento del cerebro a los estímulos sensoriales de luz, sonido olfato y tacto a través de un tiempo prolongado. Su historia inicia con los experimentos de la década de los 50, con 14 estudiantes donde se les privó cualquier estimulo sensorial, los pacientes refirieron presentar somnolencia al inicio y posteriormente se comenzaron a presentar las alucinaciones, y éstas persistían aun si los investigadores realizaban actividades simples con los pacientes. Ya en los años 60 se crearon los tanques de privación sensorial donde se ponía a los pacientes a flotar en el tanque para así eliminar cualquier estimulo táctil y sensación propioceptiva de su cuerpo. En estos estudios se observó además de las alucinaciones cuadros de agitación e incluso psicosis. Con el tiempo, se fue perdiendo el interés por investigar en esta practica y fue gracias a Alvaro Pascual-Leone que realizo un nuevo estudio, en donde los pacientes tenían los ojos vendados pero podían moverse libremente, escuchar música y hablar con los demás. No obstante, a pesar de solo presentar privatización visual los pacientes refirieron presentar en su gran mayoría alucinaciones en las primeras horas, y todos posterior a las 72 horas. Fue ya en los años 90, donde se comenzaron a realizar estudios imaginológicos para así identificar las vías nerviosas de una alucinación, y se concluyo que se presentaba un aumento en la excitabilidad de la corteza visual, y era totalmente diferente de la imaginación, ya que cuando al paciente se le solicitaba reconstruir la alucinación presentaba excitabilidad de la corteza prefrontal. Por ultimo, cabe resaltar que la privación sensorial fue utilizada como método de tortura en los centros carcelarios, soldados capturados, terroristas,  para generarles un estado de confusión y sacar beneficio de esto.


En la vida diaria se presentan muchos casos de alucinaciones como lo son los marineros cuando navegan en un mar sin oleaje durante un tiempo,  igualmente viajeros que cruzan un desierto o están en los polos árticos, también se ha presentado en los pilotos que viajan a gran altitud en un cielo oscuro. Es muy común además, en los ancianos por la presencia de sus comorbilidades que lo conllevan a presentar disminución de sus sentidos. Esto nos permite concluir que el realizar una actividad  visual monótona durante un tiempo, nos pone en riesgo de presentar alucinaciones.


En conclusión, podemos ver que a lo largo de la historia se han realizado experimentos acerca de la privación sensorial, que concluyen que el cerebro requiere de un estimulo sensorial para su funcionamiento, además, que la privación visual genera alucinaciones al cabo de las horas. También, que en algunas profesiones de la vida diaria es posible presentar alucinaciones por actividad monótona visual y que en los ancianos se suma como comorbilidad.


Referencias:


  • Sacks Oliver. Alucinaciones. Editorial Anagrama. Barcelona.

Síndrome de Munchausen


Durante la infancia, un gran porcentaje de niños por no decir todos, fingimos síntomas para sacar beneficio de estos, la excusa más común es para evitar ir al colegio, también para que nos presten más atención, nos regalen juguetes, comida, dulces por nuestra condición, entre otros. Por otro lado, esta práctica es utilizada en la edad adulta en un porcentaje mucho menor, pero existe una alta prevalencia para evitar trabajar, salir con personas que no desean, entre otros. No obstante, esta práctica no significa que sea patológica o estén somatizando síntomas, porque en realidad no los presentan, simplemente son utilizados como excusas para evadir la situación que no queremos realizar, es decir, somos conscientes de lo que realizamos. Por tal motivo, quiero explicarles un síndrome el cual se vive una condición similar, sin embargo, hay diferencias importantes que lo diferencian de una condición normal.
El síndrome de Munchausen es un trastorno que se caracteriza porque la persona se provoca a si mismo síntomas o dolencias de una forma inconsciente para cumplir el papel de enfermo. Además, lo conlleva a consultar en repetidas ocasiones en las clínicas a pesar de repetidos hallazgos negativos.  Fue descrito por primera vez por el doctor Asher, en 1951, quien lo tomo de una obra llamada “Baron Munchausen`s Narrative of his Marvelous Travels and Campaigns in Russia”. En el libro se cuenta las increíbles historias vividas por un alemán, como por ejemplo, bailar en la boca de una ballena, o haber viajado a la luna, por tal motivo Asher hace una comparación justificando que las personas que tienen este síndrome tienen explicaciones inadecuadas para su sintomatología. Dentro de los síntomas encontramos algunos psicológicos y físicos, es decir, dolor en cualquier parte del cuerpo, astenia, adinamia, nauseas, vómito, diarrea, y demás. Asimismo, al consultar nunca se niegan a la toma de cualquier paraclínico sin importar lo invasivo que este sea. Presentan como antecedente alto consumo de analgésicos y visitas posteriores a diferentes clínicas. Dentro de los criterios diagnósticos del DSM-IV para un trastorno ficticio son: fingimiento o producción intencionada de signos y síntomas físicos o psicológicos, que el sujeto asuma el papel de enfermo con ausencia de incentivos externos para el comportamiento, es decir, ganancia económica, evitar responsabilidad legal, etc.
En conclusión, el síndrome de Munchausen es un trastorno mental en donde la persona finge síntomas que lo conllevan a consultar a la clínica siendo inconsciente de estar viviendo el papel de enfermo, además, para criterio diagnostico esta la ausencia de incentivos externos y tiene una larga historia de consultas previas por su sintomatología. Por otro lado, dentro de las diferencias en las excusas diarias justificadas por síntomas que sugieren que la persona está padeciendo una patología, son dolencias que en realidad no existen y que la persona es consciente de lo que dice, además, la persona busca sacar provecho de su sintomatología y por ultimo no evita consultar a la clínica y mucho menos experimentar la toma de paraclínicos invasivos.
Referencias:

  • Comas José Ramón, Vásquez Víctor. Síndrome de Munchausen: cuadro clínico, diagnóstico diferencial y una propuesta de tratamiento. UNAM. México D.F.

jueves, 2 de octubre de 2014

Homosexualidad: Un trastorno psiquiátrico o homofobia: trastorno de psiquiatras?

Durante el paso del tiempo, en la psiquiatría se ha estudiado las características físicas, comportamentales,  e ideáticas de la homosexualidad para concluir y justificarla como un trastorno psiquiátrico patológico. No obstante, existen 2 hechos fundamentales que descartan la homosexualidad como trastorno psiquiátrico: el retiro de la homosexualidad como trastorno psiquiátrico de la DSM en 1973 y la creación de terapias enfocadas sobre intentos de cambiar la orientación sexual en 1998. Sin embargo, en la actualidad existe la persistencia de acciones y características homofóbicas en la psiquiatría.

En primer lugar, definimos la homosexualidad como una orientación sexual o atracción afectivaemocionalsentimental y sexual hacia individuos del mismo sexo y la homofobia, como cualquier otra fobia se definiría como un temer irracional hacia personas con orientación sexual hacia el mismo sexo, pero curiosamente a la definición hay que añadirle el odio, señalamiento, inferioridad, contagio, anormalidad e incluso característica patológica hacia esa persona, ya que en la sociedad la homofobia es una fobia aceptada y no se lucha contra la misma. Asimismo, la homofobia presenta diferentes categorías dentro de la misma que son: personal, cultural e institución. La personal hace referencia a la descripción anteriormente mencionada, la cultural hace referencia a los factores depresores que genera la sociedad sobre esta población como lo es la falta de reconocimiento legal de sus derechos y a la pareja, es decir, afiliación a salud, herencia, entre otras; por ultimo el de institución hace referencia a la presión que ejerce una institución hacia la exclusión de sus expresiones sentimentales.

El tema principal de esta entrada es la homofobia psiquiátrica, que tiene sus orígenes con los trabajos de Ulrichs: “los tempranos intentos de individuos homosexuales por su propia aceptación fueron vistos como parte de su patología (‘perversión’); así, por ejemplo, Chauncey anota que los médicos norteamericanos de los años veinte se quejaban de que cada vez era más difícil curar a los invertidos, porque algunos se negaban a considerarse enfermos y hasta se enorgullecían de ser lo que eran. El psiquiatra Jean Delay, por ejemplo, en su Psicobiografía de André Gidé lo trata de pederasta arrogante, al reivindicar su homosexualidad”. (1)




Posteriormente, durante la evolución de la psiquiatría cabe resaltar que el DSM I contenía la homosexualidad dentro de las alteraciones sociopáticas de la personalidad, después, entro a la clasificación de otras alteraciones no psicóticas y posterior a esta categorización en el DSM III fue retirada la homosexualidad como trastorno mental. No obstante, en la actualidad hay movimientos de la psiquiatría en defensa de la homosexualidad, sin embargo, esta minoría no ha generado un cambio radical que elimine la homofobia como característica de los psiquiatras.

Anexos:


Referencias:
       De la Espriella. R. Homofobia y Psiquiatria. Revista colombiana de psiquiatria. Vol 36 pp: 718 - 735. 2007. (1)

La creación para el suicidio



Recientemente falleció un actor y comediante muy famoso, reconocido por participar y actuar en películas exitosas como Jumanji, Una noche en el museo, Happy Feet, entre otras; llamado Robin Williams, de quien se presume que su causa de muerte fue suicidio asociado al trastorno bipolar que padecía. Por tal motivo quisiera informarles un poco de que es el trastorno bipolar, el suicidio y la relación que existe entre ambos.

El trastorno bipolar es un cuadro caracterizado por un estado fluctuante entre hipomanía y depresión, es decir, presenta euforia, grandiosidad, irritabilidad, como después puede presentar tristeza, ideas de muerte, llanto fácil. No obstante, esta asociada a una alta morbilidad y mortalidad si no es tratada a tiempo.

Por otro lado, el suicidio es definido como un acto biológico, psicológico y social que da como resultado la muerte autoinfligida intencionalmente en cualquiera de sus formas. La OMS propone como criterios de suicidio: 1. un acto con resultado letal, 2. deliberadamente iniciado y realizado por el sujeto, 3. sabiendo y esperando el resultado letal, 4. la muerte es un instrumento para obtener cambios deseables en la actividad consciente y en el medio social.
Se ha evidenciado que aproximadamente del 25 a 50% de pacientes con trastorno bipolar a presentado al menos un intento de suicidio y aproximadamente del 7 a 15% de los pacientes mueren por suicidio.

Dentro de los factores de riesgo que existen para presentar un intento de suicidio en personas que padecen un trastorno bipolar están: antecedente de conductas suicidas en la familia, severidad y número de episodios depresivos, abuso de alcohol o sustancias, edad de aparición de la enfermedad.

Continuando con el caso de Robin Williams, en el dictamen forense se concluyo una muerte por asfixia causada por si mismo, motivo por el cual se confirma la hipótesis planteada inicialmente de suicidio, y como ya se explico anteriormente, por presentar un trastorno bipolar y además tener alto consumo de alcohol y sustancias presentaba, una alta probabilidad de presentar ideas suicidas que finalmente provocaron su muerte. Por ultimo, cabe resaltar que en la actualidad hay estudios, principalmente 4, que muestran una relación entre el padecimiento de trastornos bipolares y el desempeño en actividades creativas;  los familiares de primer grado igualmente tenían una alta probabilidad de padecer el trastorno.



Referencias:


       Baena Zuñiga Alba. Villaseñor Bayardo Sergio J. Los trastorno del estado de ánimo. Revista digital Universitaria. 2005




Una “adicción”

En la adolescencia fui seguidor de un cantante, bailarín muy famoso que movilizo al mundo llamado Michael Jackson, pero que lastimosamente murió por una “adicción” que probablemente la mayoría no conocíamos que presentaba, su adicción a las benzodiacepinas. Motivo por el cual, quisiera hablar y explicar porque es tan común el abuso y adicción de estos fármacos.

El uso y la prescripción de benzodiacepinas se han relacionado con un alto riesgo de abuso y dependencia, ya que se ha visto que aun en uso de dosis terapéuticas presentan un alto potencial de dependencia. En la literatura se ha llegado a reportar tolerancia cuando se ingiere las benzodiacepinas por un tiempo mayor a 4 semanas, así como la aparición de abstinencia en un 30% de la población que ha tomado por más de 8 semanas. Además, con base en estudios se ha establecido que hasta un 10 a 20% de la población utiliza las benzodiacepinas y en un 1 a 3% las ha consumido diariamente por periodos mas largos que un año.

Dentro de los factores de riesgo para el abuso y adicción de las benzodiacepinas tenemos las propiedades intrínsecas del fármaco como lo es el refuerzo, es decir, la capacidad que tiene el fármaco para producir placer al paciente, además, como factores cinéticos esta que las benzodiacepinas son muy lipofilicas y esto se ha asociado a mayor riesgo de abuso. Por otro lado, están los factores que dependen de la persona, como lo es el factor biológico, es decir, hay personas que tienen mayor o menor capacidad de metabolizar, eliminar, presentar niveles sanguíneos mucho mas elevados que los valores promedio, igualmente, las comorbilidades y la edad son también factores predisponentes, ya que se asocia que a mayor edad hay mayor prevalencia de insomnio. Respecto a las comorbilidades esta la presencia de trastorno de ansiedad, depresión e insomnio.


Con respecto al mecanismo de adicción a cualquier sustancia de abuso, se dice que se debe a una disfunción neurobiológica de estructuras cerebrales mesencefalicas, limbicas y corticales, ya que aumentan de forma indirecta la liberación o concentración de dopamina en el nucleo accumbens, no obstante, el área ventral tegmental es el que libera la dopamina al nucleo accumbens, y ambos están relacionados con las vías de recompensa y aprendizaje, es decir, el placer que causa situaciones naturales como comer, relación social y sexual. En el caso de las benzodiacepinas, su mecanismo de acción es la unión al receptor GABAa, lo que genera un incremento en la frecuencia de apertura del canal iónico, produciendo asi un aumento de cloro en las neuronas hiperporalizandolas creando un estado de inhibición neuronal. Las benxodiacepinas generan su mecanismo de adicción, ya que el área ventral tegmental expresa el receptor GABAa, por lo que termina produciendo un aumento en la secreción de dopamina en el núcleo accumbens.

Para que se distraigan: